Un poco de agitación puede quemar grasa, combatir la diabetes

Suena como una forma loca de mejorar su salud-pasar algún tiempo en una plataforma que vibra a la misma frecuencia que la cuerda más baja en un contrabajo. Pero investigaciones recientes indican que el procedimiento, conocido como vibración de todo el cuerpo, puede ser útil en enfermedades desde parálisis cerebral a enfermedad pulmonar obstructiva crónica. Ahora, un nuevo estudio en ratones obesos revela que la vibración del cuerpo entero proporciona beneficios metabólicos similares al caminar sobre una cinta rodante, lo que sugiere que puede ser útil para el tratamiento de la obesidad y la diabetes tipo II.

“Creo que es muy prometedor”, dice el fisiólogo Lee Brown de la Universidad Estatal de California en Fullerton, quién no participó con el estudio. Aunque los efectos son pequeños, dice, los investigadores deben hacer un seguimiento para determinar si pueden duplicarlos en seres humanos.

Muchas gimnasios cuentan con máquinas de vibración de todo el cuerpo, y muchos atletas juran que la actividad mejora su rendimiento. Este balanceo parece estimular a los músculos que van a trabajar más duro, posiblemente desencadenando algunos de los mismos efectos que el ejercicio. Pero los investigadores todavía no saben cómo se comparan los datos, especialmente cuando se trata de personas que están enfermas. Así que la ingeniera biomédica Meghan McGee-Lawrence del Colegio Médico de Georgia en Augusta y sus colegas decidieron realizar una comparación directa entre el ejercicio y la vibración de todo el cuerpo.

Los investigadores probaron en ratones mutantes resistentes a la hormona leptina que controla el apetito los que les provocaba obesidad y diabetes. McGee-Lawrence y sus colegas dividieron a los  animales en tres grupos. Un grupo vivía en jaulas en una plataforma que se agitaba suavemente durante 20 minutos cada día, sometiendo a los animales a la vibración de todo el cuerpo. Al segundo grupo se les puso en una cinta de correr durante 45 minutos al día, mientras que los animales en el tercer  grupo de control podían descansar.

 

Después de 12 semanas, los investigadores encontraron que el ejercicio y la vibración del cuerpo entero proporcionaron beneficios de salud comparables. Los tres grupos de ratones ganaron peso durante el estudio, pero en los grupos de ejercicio y vibración pesaban un poco menos que los roedores que no se les sometía a ejercicio. También tenían menos grasa y los  músculos de las  piernas más desarrollados.

Es más, los ratones de los dos grupos “activos” mostraron signos de un metabolismo más saludable. Las personas que son obesas a menudo tienen niveles anormalmente altos de insulina, pero son resistentes a sus efectos. La vibración del cuerpo entero y el ejercicio redujeron los niveles de insulina en cantidades similares en los ratones y aumentaron su capacidad de respuesta a la hormona, informan hoy los científicos en la revista Endocrinology. Y el equipo detectó otro efecto positivo. En los pacientes que son obesos o tienen diabetes tipo II, la grasa a menudo se acumula en el hígado, a veces conduce a mal funcionamiento del órgano e incluso la muerte. Pero los ratones que trabajaban en la rueda o que vivían en las jaulas vibratorias acumularon  alrededor de un tercio menos  de grasa en el hígado que los roedores control.

Un área en la que la vibración no  fue beneficiosa  fue en  la salud de los huesos. Poner el esqueleto bajo un esfuerzo estimula los huesos para reforzarlos. Pero la vibración de todo el cuerpo no fortaleció los huesos de los animales ni aumentó su densidad ósea. “En general, los ratones tenían mala salud del esqueleto, y las intervenciones que intentamos no revirtieron eso”, dice McGee-Lawrence. Ella observó, sin embargo, que los investigadores detectaron niveles crecientes de osteocalcina, una hormona que indica la formación ósea. Eso podría significar que un estudio más largo podría revelar beneficios esqueléticos que no habían aparecido después de sólo 12 semanas.

Brown dice,  “Esta técnica no va a reemplazar al ejercicio.” McGee-Lawrence está de acuerdo, pero añade que podría ser una opción para muchas personas que no pueden realizar ejercicio debido a limitaciones de tiempo o mala salud. “El hecho de que la vibración de todo el cuerpo podría ser una alternativa es bastante emocionante”, dice McGee-Lawrence. El siguiente paso  es adaptar el régimen de vibración y frecuencia para los pacientes humanos.

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